Archive for the tag 'política energética'

La Improvisación Energética en España julio 15th, 2009

LNortes

Hace unos días el Gobierno hizo pública su decisión de no conceder la prórroga de operación a la central nuclear de Santa María de Garoña hasta 2019. En su lugar, aprobó fijar su cierre en 2013. Esta decisión tiene la particularidad de haber sido tomada desoyendo el dictamen – no vinculante – del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que abogaba por la prórroga de la actividad de Garoña hasta 2019. Este hecho retrata muy bien cuál es la situación de la política energética en España: no existe una política energética a medio y largo plazo, sino que toda decisión está supeditada a intereses políticos, que rara vez tienen una validez mayor a cuatro años.
Hay varias razones por las que creo que no hacer caso de las recomendaciones del Consejo de Seguridad Nuclear (http://www.csn.es/index.php?option=com_content&view=article&id=4170&Itemid=231&lang=es) es un error:

• Con el cierre anticipado, España está renunciando a una central que, a pesar de ser pequeña, genera electricidad durante la práctica totalidad de las horas del año (a diferencia de lo que ocurre con otras tecnologías de generación, cuya contribución es muy inferior), a un coste muy bajo (lo que contribuye a reducir el precio final de la electricidad) y sin emitir CO2.

• La renuncia a capacidad de generación es especialmente peligrosa cuando el índice de cobertura del sistema eléctrico se está reduciendo y se prevé que la demanda de electricidad se incremente en un 27% entre 2008 y 2016. Es cierto que la demanda de electricidad se ha reducido en el último año en torno al 10% en el último año, pero a no ser que se pretenda continuar en crisis indefinidamente, la capacidad de generación de electricidad no debe reducirse, sino aumentar en España en los próximos años. De hecho, la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas 2008-2016 elaborada por la Secretaría General de la Energía del Ministerio de Industria prevé el incremento de la potencia nuclear instalada (mediante incremento de la potencia de centrales ya existentes), y no su reducción.

imagen2
• Además, la decisión del Gobierno supone un paso más hacia el mantenimiento de la moratoria nuclear en España. ¿Hay algún plan para sustituir los casi 8000 MW de generación nuclear que suponen estas centrales a medida que se vaya agotando su periodo de operación y ningún gobierno se atreva a abordar el problema energético español a largo plazo? Ése es un problema al que tendremos que enfrentarnos en los próximos 5 años (entre 2010 y 2015 todas las centrales españolas deben renovar su permiso de operación). España debe plantearse de una vez por todas si debe continuar con la moratoria nuclear (lo que nos situará en una posición de dependencia con respecto a los avances que se están llevando a cabo con las nuevas generaciones de reactores nucleares en otros países) y, en caso de que se decida continuar con ella, se deben elaborar planes energéticos consistentes para sustituir las centrales nucleares en operación.

• Por otra parte, la decisión del gobierno contradice la opinión del CSN, que es el organismo técnico independiente responsable de evaluar la gestión nuclear en España. Esto, además de desacreditar gravemente al CSN, indica que, con independencia de los argumentos técnicos (y la seguridad medioambiental es uno de los principales argumentos técnicos) y económicos (y el efecto del precio de la electricidad afecta a la competitividad de una economía), los criterios políticos son los que prevalecen.

Pero, aunque todas ésas sean razones por las que creo que el cierre anticipado es un error, lo que me parece realmente grave no es que Santa María de Garoña sea cerrada en 2013, sino que este cierre es una prueba más de que en España no existe una política energética realmente despolitizada, sino todo lo contrario. La política energética en España no se planifica, sino que se improvisa (si no fuera así, ya se sabría qué va a suceder con todas las centrales nucleares cuya operación se debería prorrogar en los próximos 5 años, y se sabría también si, un vez agotadas las prórrogas, se van a construir nuevas centrales nucleares – hoy por hoy imprescindibles en el sistema eléctrico español –). Otra prueba de esta improvisación es el caso del almacén temporal de residuos nucleares (ATC), cuya construcción, tras casi cinco años de retraso, trata ahora de acelerar el Gobierno (http://www.larazon.es/noticia/el-retraso-del-almacen-nuclear-costara-88-millones). Este retraso implicará que España tenga que pagar en torno a 60000 euros al día a Francia durante entre cuatro y cinco años, a partir de diciembre de 2010, hasta que la obra esté concluida. ¿Es un olvido?

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!

Política Energética. Una Cuestión Estratégica. junio 5th, 2009

LNortes

Desde la revolución industrial la energía ha ido introduciéndose en la vida cotidiana a un ritmo cada vez mayor. desarrollo-11Tanto es así que hoy resulta difícil – si no imposible – pensar en alguna actividad que pueda realizarse sin influencia de la energía. Todo lo que nos rodea ha sido fabricado con máquinas que la consumen; todas las mercancías se transportan – y también nosotros – en vehículos que necesitan energía. Cuando viajamos, cuando cocinamos, cuando utilizamos un teléfono móvil o la radio estamos consumiendo energía; cuando leemos un libro o escribimos con un lápiz alguien ha consumido energía para fabricar el libro, el lápiz, el papel… En definitiva, toda actividad humana está relacionada con la energía. Existe, por tanto, una relación directa entre el consumo de energía per cápita y el nivel de desarrollo de una sociedad.

Por eso, la manera en la que los países planean y gestionan su política energética tiene una influencia directa en la vida de sus ciudadanos. Y precisamente por eso es necesario que la política energética de un país sea considerada como lo que es: un factor estratégico. Pero, ¿cómo debe ser la política energética de un país?

En primer lugar, debe ser variada en cuanto a fuentes y tecnologías. No se debe depender de una única fuente de energía, pues esto aumenta la dependencia con respecto a:

o los productores de dicha fuente: basta recordar los problemas de abastecimiento de gas en Centroeuropa en el pasado invierno como consecuencia del enfrentamiento político entre Rusia y Ucrania, por ejemplo;

o las reservas de dichos recursos (o las lluvias, el viento o la radiación solar, en el caso de la energía hidráulica, eólica y solar, respectivamente);

o los productores de la tecnología necesaria para el aprovechamiento de la fuente energética. Un ejemplo de esto lo podemos ver en Italia, que tras levantar la prohibición de generación nuclear ha tenido que recurrir a tecnología francesa para construir su nueva generación de centrales nucleares (http://www.cincodias.com/articulo/economia/Francia-Italia-sellan-pacto-promocion-construccion-centrales-nucleares/20090225cdscdieco_3/cdseco/). Todo un aviso para España y su moratoria nuclear.

previsian-1Además, cada tipo de generación de electricidad tiene unas características que la hacen más o menos adecuada para determinadas condiciones de demanda de energía (por ejemplo, las centrales nucleares o las grandes centrales de carbón apenas pueden – por motivos técnicos – variar su ritmo de producción, por lo que deben estar siempre generando electricidad al mismo ritmo, mientras que la mayoría de las centrales hidráulicas – por la disponibilidad de agua – o los parques eólicos solo pueden trabajar unas horas al día). Disponer de varios tipos distintos de centrales permite adaptar la generación de energía a las variaciones de la demanda de electricidad, lo que reduce el riesgo de apagones. Por ello, todas las previsiones sobre qué tipo de generación de energía se utilizará en el futuro consideran el uso de diversas fuentes de energía – con un uso creciente de las renovables, pero sin que esto suponga reducir el uso de otras fuentes de energía como el carbón (cuya importancia se espera que crezca a medida que se desarrollen las técnicas de captura de partículas de combustión) o la nuclear –.

En segundo lugar, la política energética debe estar adaptada a los recursos del país. El control de los recursos energéticos permite disponer de ellos de forma segura y con total independencia del exterior. En este sentido, cabe destacar el caso de España, donde el 86% de la energía primaria procede del exterior (http://www.expansion.com/2009/04/22/opinion/1240388315.html)

coste-1

En tercer lugar, la política energética debe procurar abastecer la demanda de energía al menor coste posible. Las distintas tecnologías de generación implican diferentes estructuras de costes fijos y variables, y por tanto distinto coste por unidad de energía producida. Esto es importante porque el coste de la energía influye directamente sobre la economía, tanto sobre el IPC, como sobre la productividad (PIB).

Y todo esto debe conseguirse, además, cumpliendo otros dos requisitos de gran importancia: la política energética debe ser segura y sostenible tanto desde el punto de vista técnico como ecológico.

Todos estos factores son los que los países deben tener en cuenta a la hora de fijar sus políticas energéticas. El modelo energético que se aplique será sostenible y competitivo solamente si se tienen en cuenta todos ellos y si se considera – como en toda decisión estratégica – el medio y largo plazo. Sin embargo, en muchas ocasiones solo se consideran intereses a corto plazo y no se tienen en cuenta todos estos factores, lo que va en detrimento de la sostenibilidad y viabilidad del modelo energético.

If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!