Renovables: una Parte de la Solución, No la Solución. Agosto 28th, 2009
En los últimos años se ha producido un gran desarrollo de las energías renovables, que ha hecho que se incremente mucho su aportación al sistema energético. Tanto es así que la Unión Europea prevé que entre el 2005 y el 2030, la energía primaria de origen renovable consumida en la UE aumente un 90 %, hasta alcanzar un 12 % del total de energía primaria.

Esto ha hecho que se hable de estas energías como la solución a todos los problemas energéticos, lo cual supone una simplificación del problema. Las energías renovables no son la única solución al problema energético, aunque sí una parte importante de la misma, y por ello deben ser tenidas en consideración.
Las energías renovables tienen indudables ventajas por motivos muy variados:
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Ecológicos: a diferencia de la mayoría de las convencionales, las energías renovables no implican la generación de residuos ni la emisión de gases contaminantes (las que los producen – como la
biomasa – no son tan contaminantes como los combustibles fósiles); además, las reservas de estas fuentes de energía son ilimitadas (esto no significa que se pueda generar toda la energía que se quiera a partir de estos recursos, sino que se regeneran a corto plazo).
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Económicos: las energías renovables han dado lugar al desarrollo de una industria nueva, de alto nivel tecnológico y de gran volumen de negocio. Por ejemplo, en España, en el año 2005 había más de 1300 empresas trabajando en el sector de las energías renovables, y se estima que entre 2005 y 2010 estas empresas habrán creado unos 95000 empleos.


Además, los países que consigan liderar la revolución tecnológica que esta nueva industria conlleva dispondrán de una gran ventaja estratégica y competitiva, que se traducirá en exportaciones de tecnología a otros países y en reducción del coste de la energía renovable (a día de hoy, el coste de generación de energía a partir de fuentes renovables sigue siendo mayor al de las fuentes de energía convencionales).

Hay que tener en cuenta que, cuanto mayor sea el grado de desarrollo tecnológico que se alcance en esta industria, mayor será la capacidad de reducir los costes de generación de energía a partir de las fuentes renovables, por lo que mayor será el aprovechamiento que de éstas se podrá hacer .
- Estratégicos: las energías renovables implican el aprovechamiento de recursos naturales propios e inagotables (el viento, el potencial hidráulico, el sol…) y, por tanto, reducen la dependencia con respecto al exterior. Éste es un factor de gran importancia desde el punto de vista geoestratégico, ya que no hay que olvidar que algunos de los principales productores de fuentes energéticas primarias convencionales (petróleo, gas natural…) son países de escasa estabilidad política y económica, lo que puede acarrear problemas de abastecimiento y estabilidad de precios.
Todos estos factores, y cuestiones de tipo político y social, han favorecido que se extienda la idea de que las energías renovables pueden abastecer por completo la demanda energética y sustituir a otras tecnologías de generación, como, por ejemplo, la nuclear. Esto es un error, ya que cada fuente de energía tiene su función específica en el modelo energético (el denominado “mix energético”). Además, las energías renovables no solo tienen ventajas. También tienen límites e inconvenientes:
- Por la disponibilidad de recursos: la contribución de las energías renovables es limitada en el tiempo (no pueden funcionar tantas horas al año como otras fuentes de energía).

- Por cuestiones económicas: las energías renovables generan energía más cara que otras fuentes, y esta diferencia se hará más notable en los próximos años, ya que la liberalización del sector eléctrico hará que el precio de la electricidad en España se vaya ajustando a su coste real (más la compensación por el déficit de tarifa acumulado durante los últimos años) http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008062400_12_155053__Economia-liberalizacion-electrica-traera-subidas-precios
- Por cuestiones técnicas: las energías renovables presentan algunos problemas técnicos importantes:
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- las instalaciones de generación de energía renovable (salvo en el caso de las grandes centrales hidroeléctricas y de los grandes parques eólicos) suelen ser sistemas distribuidos de generación (muchas instalaciones de poca potencia – como las huertas solares – generan pequeñas cantidades de electricidad en muchos lugares diferentes), y esto supone problemas de seguridad de operación y capacidad de suministro en la red de distribución de electricidad (preparada para operar de forma que la energía se produce en unas pocas instalaciones de gran tamaño).
- La electricidad generada en los aerogeneradores suele presentar problemas de calidad de señal (por la presencia de armónicos).
En definitiva, de todos estos pros y contras podemos deducir que es necesario desarrollar las energías renovables – y España es un país con gran potencial para obtener ventajas energéticas y económicas de este desarrollo -. Sin embargo, ese desarrollo no debe implicar el abandono de otras fuentes de energía que pueden paliar algunos de los puntos débiles de las renovables (seguridad del suministro, facilidad de gestión técnica, capacidad de generación de grandes cantidades de potencia a bajo precio…). En definitiva, las energías renovables deben ser desarrolladas para ser una parte más (cada vez más importante) del “mix”energético, pero no tienen capacidad, a medio y largo plazo, de convertirse en el único componente del mismo, como lo prueban distintas previsiones sobre la aportación de cada tipo de fuente de energía para los próximos 50 años.
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Tanto es así que hoy resulta difícil – si no imposible – pensar en alguna actividad que pueda realizarse sin influencia de la energía. Todo lo que nos rodea ha sido fabricado con máquinas que la consumen; todas las mercancías se transportan – y también nosotros – en vehículos que necesitan energía. Cuando viajamos, cuando cocinamos, cuando utilizamos un teléfono móvil o la radio estamos consumiendo energía; cuando leemos un libro o escribimos con un lápiz alguien ha consumido energía para fabricar el libro, el lápiz, el papel… En definitiva, toda actividad humana está relacionada con la energía. Existe, por tanto, una relación directa entre el consumo de energía per cápita y el nivel de desarrollo de una sociedad.
Además, cada tipo de generación de electricidad tiene unas características que la hacen más o menos adecuada para determinadas condiciones de demanda de energía (por ejemplo, las centrales nucleares o las grandes centrales de carbón apenas pueden – por motivos técnicos – variar su ritmo de producción, por lo que deben estar siempre generando electricidad al mismo ritmo, mientras que la mayoría de las centrales hidráulicas – por la disponibilidad de agua – o los parques eólicos solo pueden trabajar unas horas al día). Disponer de varios tipos distintos de centrales permite adaptar la generación de energía a las variaciones de la demanda de electricidad, lo que reduce el riesgo de apagones. Por ello, todas las previsiones sobre qué tipo de generación de energía se utilizará en el futuro consideran el uso de diversas fuentes de energía – con un uso creciente de las renovables, pero sin que esto suponga reducir el uso de otras fuentes de energía como el carbón (cuya importancia se espera que crezca a medida que se desarrollen las técnicas de captura de partículas de combustión) o la nuclear –.









